Descripción general
La chaqueta Blauer Salem para mujer es la propuesta impermeable de la casa en clave corta: tejido ligeramente elastizado, costuras termoselladas y un verde salvia —Green 736 en la carta oficial— que saca la prenda técnica del uniforme oscuro de siempre. Blauer la define cortavientos y a prueba de lluvia, pensada para trayectos cortos y para ese tiempo que no termina de decidirse.
El frontal combina cremallera y tapeta con automáticos, la capucha es fija y el bajo lleva cordón ajustable para cerrar el paso al aire. A la altura del pecho, el canesú con solapa añade una segunda línea visual muy de chubasquero clásico; en la manga izquierda va el bolsillo con automático que distingue al modelo, además de los bolsillos con cremallera y el interior con velcro. El escudo va tono sobre tono, discreto sobre el verde.
Tejido exterior ligeramente elastizado, según declara la propia ficha de Blauer, con costuras termoselladas que impiden que el agua entre por la línea de la aguja: es lo que separa un impermeable de verdad de una simple chaqueta con repelente. El resultado es cortavientos y a prueba de lluvia, con una mano flexible que no cruje ni encorseta al moverse.
- Costuras termoselladas: barrera real frente a la lluvia
- Capucha fija
- Cierre doble de cremallera y tapeta con botones automáticos
- Bolsillo con automático en la manga izquierda, sello del modelo
- Bolsillos con cremallera
- Cordón ajustable en el bajo
- Bolsillos interiores con velcro
- Parche del escudo y trabilla con logo tono sobre tono
Regular fit declarado por Blauer en un cuerpo corto, con margen para llevar punto fino debajo; el cordón del bajo permite ceñirla cuando sopla el viento. Como referencia oficial de tallaje, la modelo de la marca mide 181 cm, tiene 81 cm de contorno de pecho y viste la talla S.
Es la capa exterior lógica para media temporada urbana: sobre sudadera y denim los días de agua, o encima de un vestido ligero cuando el cielo no da tregua, con el verde salvia haciendo de neutro amable. Para el lavado, consulta la etiqueta interior; conviene cerrarla entera antes de lavarla y dejar que seque colgada, lejos de fuentes de calor directas, para preservar el termosellado.












